Mapas mentales

Nuestro cerebro elabora mapas mentales caprichosos, como el enamoramiento?
Conectamos porciones de información en nuestro cerebro y, la gran cantidad de asociaciones envueltas, pueden generar diseños creativos tendiendo a generar nuevas ideas y asociaciones en las que no se había pensado antes.  Cada elemento en un mapa es, en efecto, el centro de otro mapa. Las ideas no se organizan lineal sino radialmente, una red, una fascinante tela de araña que nos conduce al objetivo perseguido. Los mapas en cualquier modo, son proyectos racionales, estudiados con escrúpulo y minuciosidad, y ejecutados por nuestra extraordinaria materia gris, incluso en milésimas de segundo. El enamoramiento, precedido por una sacudida de feromonas y enlazados con la quimica "del otro", significa el inicio de un proceso crucial donde emociones y sentimientos irán a sucederse; consciente y subconsciente se alían con complicidad, desencadenando un  proceso bioquimico, un explosivo cockail de hormonas, transportando al sujeto a un estado de atracción y de irremediable deseo.

Ignoto

Que cerca respira la vida de los sueños....
vecinos inseparables, inquilinos de paso en donde todo es efímero viviendo de prestado.

El sol ilumina los días, carburante incombustible mueve nuestros cuerpos sonánbulos, dormidos. La luz y el calor alimentan este extraño panal de abejas, enjambre colectivo, engranaje perfecto.

Pero allí a lo lejos, el mismo sol, proyecta la sombra de nubes negras. Junto a las sombras, casas sin puertas ni ventanas, solo chimeneas, humo negro, humo denso, humo lento. Cavernas húmedas y oscuras arropan las almas desoladas de criaturas inertes, casi sin respiro. Blindadas en acorazadas prisiones cumplen su perpetua condena lejos de la luz y de los sueños.

En esta ciudad "con ley", nada escapa al control de mentes desviadas. La mirada de los cíclopes traspasan los muros y cavernas; las cadenas siguen bien soldadas, las llaves del destino están muy lejos de esta prisión terrestre.

En esta autopista sin peaje, nadie para, ni desvía la atención a zonas marginales, sin saber aún, si vamos o venimos, si estamos en ascenso o en descenso, hacia norte o sur, porque la brújula de la vida no señala coordenadas, el destino cielo cada vez está más lejos, y nosotros pasajeros y guías navegamos al ignoto.

La soledad

La soledad es un muro interminable
a través del cual se perciben lejanos los sonidos,
palabras abstractas,
llamadas con eco.

Deambulan los hombres
buscando la luz,
el sol,
el calor,
en torno al mismo muro,
un círculo perfecto
expolio de puertas y ventanas.

La soledad es un guardián en permanente alerta
sordo a nuestro grito,
mudo en el consuelo,
impasible al llanto.

El descenso

Sumergidos
en esta espiral sin fin,
perdemos la luz, el norte, el mar y las estrellas.
Vertiginosamente,
nuestros cuerpos se deslizan
por sesgadas bajadas,
precipitando a la interminable nada,
y en la irreversible cuenta atrás,
nuestras almas gravitan
abrazadas a un triste cuerpo
en esta libre caída forzada.

Las sombras

El atardecer
aplasta las figuras
con una dramática ilusión óptica
proyectando las sombras desmesuradamente
por el recio suelo de la llanura inhóspita.

El paisaje,
sin dunas ni arboledas
curtido por el tirano viento,
enmudece
con la triste expresión del despojo forzado,
la desnudez absoluta.

Sobre la piel de la tierra
los cuerpos deambulan
en el inútil intento de recoger sus sombras.

La tristeza

No existen primaveras en el fondo del océano,
ni bucólicos otoños entre el abandono
de las perdidas olas.

El verano empieza
más allá de los cantos de sirenas

Sólo el invierno nos acompaña
como sombra gigante de un triste petrolero.

La sirena

Se appoggi
l'orecchio sul mio cuore
sentirai il mare,

se respiri profondo
ad occhi chiusi,
la brezza salata,
il canto di gabbiani,

granelli di sabbia
sulla pelle
porta la sirena
lontana del mar...

Confesiones efímeras

Nunca he grabado iniciales en un árbol,
ni en los bancos de escuela,
ni he tatuado mi piel como un mensaje público,
permanente
indeleble
inmutable a las horas y momentos.
Sin embargo,
he escrito en cuadernos escondidos
en jirones de papel, 
en cartones,
en lienzos, 
en la arena de una playa
en cristales de ventanas
húmedos tantas veces por el calor interno,
siempre, superficies fugaces
frágiles
vulnerables
como el susurro tímido de palabras entre el viento....



Habitat humanizado

La expresión gráfica en los últimos decenios ha significado una auténtica explosión de color, grafismos , fotografía, logotipos comerciales en espacios públicos, collages exasperantes o sublimes impactos para el más crítico de los sentidos, la vista.

Hoy, saturados de color y mensajes, sentimos la necesidad de regenerar el entorno, eliminar lo superfluo y experimentar con más fuerza un nuevo programa.

En la comunicación escrita, el hasta ahora espectador, empieza a adoptar un papel de intérprete, despliega sus alas y cobra vuelo su fantasía, poemas, citaciones, mensajes, deseos,  proverbios y pensamientos, un hilo conductor, presente en el más oscuro de los rincones públicos, cultura y arte, literatura y sentimiento, en perfecta simbiosis con natura urbana.