La expresión gráfica en los últimos decenios ha significado una auténtica explosión de color, grafismos , fotografía, logotipos comerciales en espacios públicos, collages exasperantes o sublimes impactos para el más crítico de los sentidos, la vista.
Hoy, saturados de color y mensajes, sentimos la necesidad de regenerar el entorno, eliminar lo superfluo y experimentar con más fuerza un nuevo programa.
En la comunicación escrita, el hasta ahora espectador, empieza a adoptar un papel de intérprete, despliega sus alas y cobra vuelo su fantasía, poemas, citaciones, mensajes, deseos, proverbios y pensamientos, un hilo conductor, presente en el más oscuro de los rincones públicos, cultura y arte, literatura y sentimiento, en perfecta simbiosis con natura urbana.