Nuestro cerebro elabora mapas mentales caprichosos, como el enamoramiento?
Conectamos porciones de información en nuestro cerebro y, la gran cantidad de asociaciones envueltas, pueden generar diseños creativos tendiendo a generar nuevas ideas y asociaciones en las que no se había pensado antes. Cada elemento en un mapa es, en efecto, el centro de otro mapa. Las ideas no se organizan lineal sino radialmente, una red, una fascinante tela de araña que nos conduce al objetivo perseguido. Los mapas en cualquier modo, son proyectos racionales, estudiados con escrúpulo y minuciosidad, y ejecutados por nuestra extraordinaria materia gris, incluso en milésimas de segundo. El enamoramiento, precedido por una sacudida de feromonas y enlazados con la quimica "del otro", significa el inicio de un proceso crucial donde emociones y sentimientos irán a sucederse; consciente y subconsciente se alían con complicidad, desencadenando un proceso bioquimico, un explosivo cockail de hormonas, transportando al sujeto a un estado de atracción y de irremediable deseo.