Y si... empezáramos a perder la noción del tiempo, dudando del día en que vivimos, tropezando con ilusiones ópticas cuando las paredes empezaran a tocarse, y viéramos desaparecer rincones, sintiéndonos en un círculo claustrofobico, en una esfera sin salida a corto plazo? El exterior se convertiría sólo en imágenes desvirtuadas, difíciles de identificar. Nos invadiría la desgana, la apatía como el pez que nada en círculo en su pequeña pecera, sin encontrar nunca la salida a un cauce libre.
Desborda y oprime, la idea de las rejas y las jaulas, del encierro y la cautividad.
Y si... nos pusiéramos, en el lugar del otro para entender conductas humanas y esquemas sociales ?!
Ojalá que tantas cuarentenas, no declaradas, nos hicieran, más reflexivos y más sensibles. La fuerza no nos falta, de esa andamos bien sobrados; pero hasta la empatía, con la voluntad por cambiar "lo mejorable", nos faltan años luz.
