El silencio al atardecer


El silencio, al atardecer, se palpa más que en cualquier otro momento del día, casi late. Me recuerda, lejanamente, la hora del Rosario, entre ancianas en sillas de enea. Un recuerdo de niñez, en una España en blanco y negro. Hoy en la edad del futuro, la sensación es la misma si apagamos los ruidos de nuestras redes. Recostados en un sofá, a esta hora crepuscular, buscamos el cielo más allá de las ventanas. La luz, no es tan cálida y vibrante como antes. Ya nada es lo mismo. Los árboles parecen inertes, el canto de los pájaros, lejano, fantasmal. Hace semanas que no se les ve volar. Será una sensación...