A menudo ignoramos la dinámica en la sucesión de los eventos, y sin saber cómo ni porqué, nos encontramos presentes, implicados, en circunstancias que van componiendo nuestros momentos. El maravilloso árbol de la vida, nos conduce, desde sus raíces y "por naturaleza" al punto más elevado de nuestra existencia. Como savia, recorremos este fascinante laberinto, perdiéndonos y reencontrándonos en continuación. Entrevemos la luz, y trepando por las sinuosas ramas, a veces, rozamos las estrellas !